La calidad de la Biblioteca descansa en tres cosas que se pueden comprobar desde fuera: cada valor tiene una fuente, cada ficha declara la solidez de su evidencia y cada objeto pasa por personas distintas de quienes lo escribieron. Esta página explica las dos primeras y resume la tercera, que tiene página propia en Cómo se valida.
Un equipo produce y otro revisa
Las fichas y los estados del arte los produce el equipo de Triple Impacto con un circuito de producción que tiene sus propias auditorías: plantilla, protocolo, umbral de evidencia, identificadores comprobados. Pasar esas auditorías es la condición para que algo se publique.
La revisión la hacen otras personas: académicos de Chile y de América Latina, pares de la red de Social Value International, consultores y miembros del equipo que no participaron en el objeto. Quien escribió un objeto no lo revisa.
Niveles de evidencia
Cada fila de evidencia y cada ficha declaran un nivel, de 1 a 4, según el diseño de los estudios que las sostienen:
- Experimental o metaanálisis.
- Cuasi experimental.
- Observacional o descriptivo.
- Referencia sectorial.
El nivel se ve en la franja de clasificación de cada ficha y junto a cada fila de su evidencia, de modo que el lector puede juzgar por sí mismo sobre qué descansa una ficha. El criterio operativo para asignar los niveles se está revisando como convención de la Biblioteca (ver Convenciones); cuando se adopte, se aplicará con la misma regla a todo el corpus.
Lo que una ficha debe cumplir
Para darse por validada, una ficha tiene que reunir todas estas condiciones:
- La fórmula es correcta y sus unidades cierran, comprobado por dos revisores que la aplican con un juego de números y registran el resultado.
- Los parámetros oficiales se citan por su código de la capa 0; los parámetros propios, con fuente, año y licencia.
- Al menos cuatro filas de evidencia verificadas, una de ellas de contraste, con sus identificadores comprobados.
- Dice cuándo no aplica, con al menos un caso de doble conteo, y sus fronteras con las fichas vecinas están confirmadas contra el texto de esas fichas.
- Cumple la receta de su método y las convenciones que la gobiernan, nombradas como tales.
- Si su valor viene de otro país, declara los diez campos de la transferencia y un rango bajo, central y alto (ver Transferencia).
- Tiene completos los campos de su clasificación: método, tipo de resultado y los demás ejes de la taxonomía (ver Familias y métodos).
- Su texto público no trae rastros del proceso: ni etapas de producción, ni nombres de clientes, ni encargos.
Cuatro niveles de madurez
Cada objeto está en uno de cuatro niveles, que se derivan de los dictámenes y las aprobaciones registradas y nadie escribe a mano:
| Nivel | En pocas palabras |
|---|---|
| M0 · Producido | Pasó las auditorías del circuito de producción. Es la condición de todo lo publicado. |
| M1 · Revisado | Tiene al menos un dictamen de una persona revisora. |
| M2 · Validado | Dos dictámenes favorables, correcciones cerradas y, si es de alto impacto, segunda lectura de un revisor senior. |
| M3 · Revisado por pares | La dirección lo publicó con esa trayectoria completa. |
El detalle de cada nivel, de los comités y de cómo se revisa está en Cómo se valida.
La marca «Revisado por pares»
Un objeto en M3 lleva al pie de su página una línea: «Revisado por pares», el mes y el año, y los nombres de quienes lo revisaron. Es la única señal del proceso que llega al sitio. Los nombres van siempre: el crédito de quienes revisan no es opcional.
Un objeto sin la marca está igualmente publicado y cumple las condiciones de M0; la marca dice que, además, su revisión terminó.
Corrección continua y una salida verificada
Lo que se ve en el sitio está terminado y se corrige por dentro: cuando un objeto cambia, se vuelve a publicar completo y reemplaza al anterior. Cada publicación del sitio pasa por una verificación automática que detiene la salida si una página trae un campo reservado o un rastro del proceso interno. Si la verificación falla, no se publica, y la regla no se relaja para que pase.