Hay preguntas que la literatura no cierra. ¿Con qué elasticidad se ajusta un valor de bienestar al pasar de un país rico a uno de ingreso medio? ¿Cómo se valora el tiempo de cuidado no remunerado? ¿Qué cuenta, por defecto, recibe el valor de un costo que el Estado deja de gastar? Una evaluación tiene que responderlas para calcular, y si cada ficha las responde a su manera, dos fichas parecidas dan resultados que no se pueden comparar.
Para eso existen las convenciones: reglas que la Biblioteca adopta donde la evidencia deja margen, que se aplican a todas las fichas que gobiernan y que se publican como convenciones, no como si fueran un parámetro de literatura.
Qué tiene una convención
Cada convención lleva un código de la forma CV-nn y queda registrada con:
- Enunciado: la regla, escrita para que se pueda aplicar sin interpretar.
- Alcance: a qué familias, métodos o fichas se aplica.
- Fundamento: por qué esa regla y no otra, con la evidencia que la sostiene y las alternativas que se descartaron.
- Fecha de decisión y las fichas que gobierna.
Una ficha que aplica una convención la cita por su código. Quien lea la ficha sabe así que ese paso del cálculo no sale de un estudio, sino de una decisión de la Biblioteca, y puede ir a ver cuál.
Cómo se decide
Las convenciones nacen del trabajo de revisión. Cuando un revisor, al dictaminar una ficha o un estado del arte, encuentra que su juicio depende de una regla que no existe, lo declara con la opción que recomienda. La pregunta se registra una sola vez, con sus opciones y su efecto sobre el corpus, y la dirección de la Biblioteca la resuelve en su sesión semanal de decisiones.
Adoptar una convención exige escribir la regla completa; descartarla exige escribir el motivo. Una convención adoptada no se reescribe en silencio: si cambia, cambia por una decisión nueva, registrada, y las fichas que gobierna se revisan.
Mientras una pregunta sigue abierta, el revisor juzga contra la regla interina y lo anota, y el objeto no se da por terminado hasta que se cierre (ver Cómo se valida). Entre las preguntas que hoy se estudian como convenciones están el criterio operativo del nivel de evidencia, el valor del tiempo fuera del viaje, la convención de productividad, la base monetaria de la transferencia de bienestar y la cuenta del valor por defecto.
CV-01 · Elasticidad ingreso en la transferencia de bienestar
La primera convención de la Biblioteca, adoptada el 25-08-2026, gobierna toda transferencia de valores de bienestar subjetivo desde otro país:
Al transferir un valor de bienestar, la diferencia de ingreso entre el país de origen y el de destino se ajusta con elasticidad ingreso unitaria, y la ficha informa obligatoriamente la sensibilidad a 0,5 y a 1,5.
La elasticidad dice cuánto cambia el valor que una sociedad asigna a un resultado cuando cambia su ingreso. La elasticidad unitaria es la elección de la Biblioteca, y la sensibilidad obligatoria muestra al lector cuánto se mueve el resultado si la elección fuera otra. Por eso una ficha que aplica CV-01 entrega un rango y no una cifra sola.
En la capa 0 de cada país, la elasticidad aparece como el último parámetro del bloque de transferencia, con la licencia «convención de casa»: es la forma de decir, en la propia grilla de parámetros, que ese valor no tiene fuente externa. El procedimiento completo de transferencia está en Transferencia.